entrenamiento actoral: el arte de “distinguir”

A lo largo de los años como entrenador de intérpretes y actores, muchas veces, he echado mano a mis conocimientos de coaching ontológico articulándolo con la ejercitación teatral. De hecho, en mis trabajos actuales con talleristas ya no distingo cuándo estoy en el terreno del entrenamiento y cuándo lo estoy en el del desarrollo personal. Desde ese mundo creo con ellos. Incluso con los niños. 

Al principio –y propio de mi inexperiencia- me fue más fácil partir del coaching para llegar al desarrollo personal y al entrenamiento del actor. Así fue como comenzaba, y aún lo hago, por la distinción de “distinguir”. ¡Y resultó muy revelador para mis actores e intérpretes! Iniciemos por una situación que nos puede servir de ayuda para entender lo que distinguimos por distinguir:

distinción

Pasar por el cuerpo es “distinguir”.

“Volviendo en mi auto desde un pueblo vecino a la ciudad, siento un ruido en el capot del vehículo que me acompaña un par de kilómetros. Luego, lentamente, el auto se detiene y logro colocarlo en la banquina de la ruta. Enfadado abro el capot, ya no hay ruido ni nada que vea anormal en él. Desorientado llamo a mi mecánico amigo y le cuento la experiencia. ‘Seguramente ha de ser el electroventilador’, me dice. ‘Fijate si está recalentado’. Desesperado busco y no encuentro nada. En mis años de escuela técnica he estudiado al electroventilador, sé para qué sirve, cuáles son sus fallas más comunes, pero no logro distinguirlos, no tengo la experiencia de haberlo visto. No puedo distinguirlo del resto de las piezas metálicas y plásticas que contiene el capot de un auto”.

Cuando hablamos de distinguir hablamos de algo más allá del concepto de las cosas, lo que las define. Cuando distinguimos, separamos del trasfondo aquello que es evidente, aquello que necesitamos ver –en ese momento- para interpretar, para resolver, para comunicar de manera más efectiva tanto arriba como abajo del escenario.

Distinguir supone el mundo de la experiencia. Como muestra el ejemplo del auto, uno puede saber mucho sobre las cosas (lo que llamo un actor académico) pero si no puede distinguir sobre el trasfondo, el conocimiento carece de sentido, pues encontraremos el vacío a la hora de intepretar.

En cuanto al entrenamiento arriba del escenario, creo que no basta con que un actor y/o  intérprete sepa de actuación, danza o canto, sino que haya pasado la experiencia por el cuerpo. No es imprescindible saber que la zona de pasaje, en el canto, es el rango de frecuencias producidas durante la emisión de la columna de sonido en el que se verifican cambios relevantes y problemáticos en el registro de la voz cantada, sino registrar en el cuerpo la zona de pasaje de cada uno, para distinguirla, para romper con el límite y seguir avanzando.

También para el intérprete es imprescindible distinguir, pasar por el cuerpo, estados, imágenes, manifestaciones varias del arte. Si distinguimos podremos tener la experiencia a la mano y utilizarla para crear, sin que el resultado sea algo forzado, algo que no resulta creíble –simplemente- porque no lo distingo verdaderamente, no está pasado por el cuerpo – estado – pensamiento.

Escucho a coordinadores y maestros muchas veces decir yo enseño…, contándonos sobre aquello que nos quieren enseñar. Pero siempre pienso que –tal vez- el otro nunca aprenda a distinguir lo que es su zona de pasaje en él mismo, aunque el maestro le cuente, perfectamente, lo que el término signifique.

Soy un convencido que uno tiene que “mostrar” para que el otro pueda distinguirlo. Y esto se hace a partir del contacto con la experiencia. Lo veo como un cambio paradigmático en el “aprender”.

Por otro lado, distinguir pone de protagonista a quien lo hace. ¡Las distinciones no pasan en el cuerpo de mi compañero actor sino que pasan en el mío. Es a mí a quien atraviesan y me transforman dándome nuevas posibilidades para ver, interpretar, brindarme a la tarea de hacer arriba del escenario.

Dejo aquí debajo mi propuesta de cambio a la hora de entrenarse en la actuación y la interpretación. A mí y a mis talleristas nos fue muy transformador. ¿Vos cómo lo ves? ¡Contame!…

  • Concepto por distinción. (Ej.: La distinción de pas de deux es…)
  • Enseñar por mostrar. (Ej.: Te voy a mostrar como podés…)
  • Aprender por distinguir. (Ej.: Ahora distingo la diferencia entre…)

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